Me puse a pensar en todas aquellas situaciones sexuales bizarras en el cine, pasando por la característica El último tango en París, y la mantequilla, la monja que se masturba con un consolador de madera - tallado por ella misma - con un pegatin de Jesús en la punta en la película italiana El Convento, el sexo anal y lleno de crema del emperador Caligula y un novio a punto de casarse, hasta... Bruce LaBruce. Qué es eso tan excitante acerca de él? Tendrá que ver con el hecho de que algunas de sus escenas son situaciones tan fuera de lo convencional que a todos nos parecen interesantes?... Me interesé por Bruce LaBruce desde hace un par de ciclos Rosa, cuando lo vi aparecer con una propuesta que solo pude ver hasta no hace mucho. Me metí tanto en el cuento de este director, que averigüé todo lo que pude de él, bajé el “emule”, y me dediqué a ver la obra de este tipo. Quedé fascinado con algunas cosas, aunque debo admitir que otras simplemente no tienen sentido alguno. Hay una escena, que desde mi punto de vista es simplemente maravillosa, y es aquella en Hustler White en la que un hombre amputado penetra con lo poco que le queda de pierna a otro hombre... How weird is that? Debo ser honesto, esa escena me excito mucho, más de lo que un hombre con un buen trasero, o pelo en pecho podría. Esa escena supera by far todas aquellas olas orgiásticas de The Raspberry Reich, Skin Gang, Super 8 and a half y No Skin off my ass. Se puede entonces hacer cine - para ser descargado por internet o conseguido en videotiendas de bajo calibre – que responda a las necesidades parafílicas de los humanos a los cuales nos excitan los asuntos poco convencionales? Supongo que sí, Bruce LaBruce es uno de “esos” directores, de aquellos que corren riesgos, que no le temen a la censura. Recomendado al cien por ciento, aunque si eres sensible y “común”, mejor ni pierdas el tiempo.
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